La okupación suele analizarse desde el punto de vista social, político o jurídico. Sin embargo, existe otra realidad mucho menos visible: la del propietario que continúa pagando impuestos, comunidad e hipoteca por una vivienda de la que ya no puede disponer.
En este artículo analizo qué ocurre cuando la okupación y el impago hipotecario coinciden, cuáles son los riesgos reales para el propietario y qué alternativas existen para evitar que una situación ya complicada termine convirtiéndose en un problema mucho mayor.