DONDE OTROS VEN UN CONFLICTO, YO DISEÑO EL ACUERDO
Más de una década diseñando acuerdos para resolver situaciones complejas de impago hipotecario
Soy Patricia Aragón.
No llegué a este trabajo siguiendo un manual. Llegué desde la práctica, los errores y la experiencia de saber que no todo se resuelve con un procedimiento estándar. Aprendí pronto que una deuda puede ser un número… hasta que deja de serlo y empieza a ocuparlo todo: el sueño, la cabeza y la vida.
Trabajo con hipotecas impagadas, sí. Soy especialista en negociación extrajudicial de deuda hipotecaria y llevo más de una década diseñando acuerdos entre deudores, bancos, fondos de inversión e inversores para resolver situaciones complejas antes, durante o incluso después de una ejecución hipotecaria.
Pero, sobre todo, trabajo con personas en uno de los momentos más difíciles de su vida. Personas que no necesitan un sermón ni frases hechas, sino a alguien que sepa leer la situación completa y colocarse a su lado, entendiendo desde dentro lo que está en juego.
Soy madre. Tengo mis hijos, mis días buenos y mis días torcidos, mis problemas —algunos aún sin resolver—, pero lo que no siempre sé arreglar en mi vida lo compenso sabiendo estar cuando otros no saben por dónde empezar.
Creo que la sensibilidad y el criterio nunca deberían ir por caminos distintos. Sé cuándo apretar y cuándo sostener. Sé decir “hasta aquí” y también sé quedarme cuando otros se irían.
Hay momentos en los que el dinero deja de ser lo importante.
Cuando alguien atraviesa una situación especialmente complicada, no me aparto por una cuestión económica. Acompañar también forma parte de mi manera de trabajar. Tampoco vendo milagros ni alargo el sufrimiento cuando ya no hay salida.
Creo en los acuerdos posibles, en hablar claro y en cerrar bien lo que aún puede cerrarse.
Con el tiempo entendí que detrás de muchas hipotecas impagadas no había solo deuda. Había miedo, vergüenza, culpa, divorcios, enfermedades, malas decisiones, mala suerte y personas intentando sobrevivir como podían.
Por eso nació La Deuda Humana, un espacio donde comparto historias reales y reflexiones sobre todo aquello que ocurre cuando una deuda deja de ser un problema financiero para convertirse en un problema de vida.
Además, escribo sobre estas situaciones en mi columna La Rueda de la Deuda en Idealista, donde comparto mi experiencia, reflexiones y punto de vista sobre las hipotecas impagadas, la deuda y la realidad que existe detrás de muchos de los problemas que vemos cada día.
No entiendo la negociación como una confrontación. La entiendo como el ejercicio de construir un acuerdo capaz de proteger los intereses de todas las partes sin perjudicar innecesariamente a ninguna.
Quizá por eso me siento tan identificada con la idea de la arquitectura de los acuerdos extrajudiciales. Porque refleja la forma en la que entiendo y vivo y desarrollo este trabajo.
A quién acompaño
Al deudor hipotecario
Intervención en escenarios hipotecarios fuera de estándar.
Trabajo con deudores hipotecarios en situaciones complejas.
Casos con viviendas ocupadas, garantías cruzadas o estructuras que no encajan en soluciones estándar.
Intervengo cuando la negociación exige entender el conjunto y actuar con criterio, experiencia y sensibilidad.
Porque no todas las hipotecas se resuelven igual, y no todas las personas necesitan lo mismo.
Al acreedor
Gestión activa de deuda hipotecaria cuando el conflicto bloquea la salida.
Pueden contar conmigo para intervenir en procesos de negociación entre deudor y acreedor cuando el diálogo directo se ha bloqueado.
Mi papel es ordenar la negociación, analizar la viabilidad real del acuerdo y conducir el proceso hacia una resolución extrajudicial eficaz.
El objetivo no es dilatar el conflicto, sino cerrarlo con criterio, seguridad jurídica y sentido económico para ambas partes.
Al inversor
Inversión en deuda y activos inmobiliarios complejos
Acompaño a inversores en la adquisición de deuda y activos inmobiliarios cuando la operación exige algo más que números.
Inversiones concretas donde el valor está en entender la deuda, el activo y la estrategia de salida desde el inicio, con criterio y capacidad real de negociación.
Administradores de fincas cuando la deuda se ha cronificado
Cuando un propietario deja de pagar la hipoteca, a menudo también deja de hacerlo con la comunidad. Muchas de estas situaciones se alargan por falta de información y por no saber cómo abordarlas.
Trabajo con comunidades afectadas por deudas enquistadas, propietarios ausentes o inmuebles ocupados que generan conflictos y devalúan la finca. Mi papel es identificar dónde está el problema y abrir vías de diálogo que permitan desbloquear la situación y avanzar hacia una solución.
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clientes
casos
hipotecas resueltas
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